1. Las ojeras


Comenzamos esta pequeña guía por las ojeras, pues son uno de los problemas más recurrentes. Las ojeras son algo complicadas de eliminar porque no todas son iguales. El truco con ellas es identificar muy bien el color del que son y usar un color opuesto para taparlas.


Si tus ojeras son de un color azul, debes usar un corrector de color naranja o salmón. Ojo, no confundas el corrector naranja o salmón con el corrector genérico del mismo color que las bases de maquillaje. Para las ojeras más moradas o violetas necesitas un corrector de color amarillo. Este color es el opuesto al morado y hará que la piel se vea más uniforme.


Después de elegido y aplicado el corrector de ojeras, llega el turno de la base. Debes tener mucho cuidado, pues según la textura y el color de tu corrector tendrás que usar base o pasar de ella. Piensa en el resultado final y evita acumular demasiadas capas de diferentes productos. Tu cara no es un pastel.


Cómo usar el corrector (bien) y lucir un rostro perfecto


2. El acné y las manchas rojas


El corrector verde es el que más miedo nos da usar en ocasiones, pero es tu mejor arma contra las imperfecciones de tono rojo. Los granitos que todavía no han salido, la rosácea, las cicatrices o las manchas de nacimiento de tono rojo se pueden tapar con el corrector verde. Úsalo con cuidado, difumínalo muy bien y usa tu base de maquillaje preferida encima para obtener los mejores resultados.


3. Las venas visibles


La piel del rostro es una de las más finas de todo el cuerpo y es normal que en ocasiones deje ver las venas y capilares que hay debajo de ella. Si quieres camuflar la aparición de los vasos sanguíneos, primero debes identificar tu subtono de piel y el color del que se ven las venas.


Cómo usar el corrector (bien) y lucir un rostro perfecto


Si las venas se ven de un color más morado o azulado, usa la misma técnica que con las ojeras. Salmón para las venas azules, amarillo para las más moradas. Sin embargo, si tu piel tiene un subtono amarillo, tus venas tenderán a verse verdes. Entonces necesitas un corrector rosa para camuflarlas y hacer que ya no se vean.


Bonus: El corrector blanco


El corrector de color blanco no es un corrector en sí, aunque muchas veces aparece en las paletas de este producto de maquillaje. El corrector blanco no se usa para tapar imperfecciones, sino para resaltar las zonas de tu rostro que te gusten o a las que quieras dar volumen. Piensa en él como en lo contrario del contouring. También puedes usarlo para suavizar un poco las líneas de expresión y lucir una piel perfecta sin casi esfuerzo.