Scott Ayton-Laplanche es un joven inglés de 20 años. Lleva unos nueve meses trabajando en una tienda de electrodomésticos, y siempre ha realizado su labor llevando maquillaje. Hasta un día el pasado mes de julio. Scott dice que hace poco cambiaron los gerentes de la tienda en la que trabaja y entonces comenzaron los problemas. Cuando el nuevo gerente vio a Scott, le pidió enseguida que se quitase todo el maquillaje. Cuando Scott se negó, el gerente le pidió que al menos lo "suavizara", a lo cual Scott también se negó. Lo que sí hizo fue tomarse un selfie y publicar su historia en Facebook para que todos supieran que estaba siendo discriminado en su puesto de trabajo.


chico fue maquillado al trabajo


El mensaje de Scott


Lo primero que Scott Ayton-Laplanche deja claro es que en su empresa no existe ninguna política empresarial relacionada con el maquillaje. Sus compañeras lo llevan y sus compañeros no, pero no existe una ordenanza que obligue o prohíba su uso. De hecho, Scott comenta cómo sus compañeras de trabajo llevan mucho más maquillaje y más pronunciado que él. Por tanto, no se trata de una cuestión de cantidad ni tampoco de que el maquillaje esté terminantemente prohibido.


Para ponernos en situación, Scott cuenta que durante los 9 meses que ha trabajado en esta tienda jamás ha recibido ninguna queja respecto a su maquillaje. Ningún cliente se ha quejado y ningún gerente anterior le ha amonestado por ello. De hecho, Scott afirma que antiguos gerentes le han felicitado por su make-up look y le han animado a seguir llevándolo. Pero el nuevo gerente no opinaba lo mismo.


Evidentemente, Scott no pensaba quitarse su fabuloso maquillaje. Él se sentía guapo y bien con la cara maquillada. Sus compañeras también lo llevan y se sienten bien. Es 2017 y además verano, el momento en que se celebra el Orgullo Gay. Pero sin importar la orientación sexual de una persona, no tiene sentido discriminar a nadie porque desee verse bien, sea hombre o mujer.


¿Por qué Scott es víctima de sexismo, a pesar de ser hombre?


El único propósito del maquillaje es embellecer y mejorar las facciones de un rostro. El hecho de que lo usen normalmente las mujeres no lo convierte en un producto exclusivamente femenino. Es más, en el mundo del espectáculo es pan de cada día maquillar a hombres para que sus rostros se vean mejor delante de las cámaras. Pedirle a Scott que se quite su make-up look es igual de sexista que pedirle a cualquier chica que lo haga. O pedirle que se maquille más. El maquillaje es una elección personal, no es una parte de unos roles de género que ya se han mostrado caducos y sin sentido. Por eso la reacción de Scott es una lección de igualdad para todos y una bonita manera de superar unos prejuicios pertenecientes a siglos pasados.