1. Olvídate de las toallitas desmaquillantes


Todas recurrimos a las toallitas desmaquillantes cuando no tenemos tiempo o ganas de realizarnos una limpieza facial completa. Y eso no tiene nada de malo, pero si quieres comenzar a cuidar tu piel desde los 20, debes intentar evitarlas siempre que puedas. El problema con las toallitas desmaquillantes es que no limpian en tanta profundidad como una limpieza cuidadosa de varias fases. Además, a esta edad todavía tenemos granitos y las toallitas desmaquillantes solamente agravan este problema y lo trasladan a otras partes del rostro.


2. Toma vitamina C


Para comenzar a cuidar tu piel entre los 20 y los 30 años debes preocuparte de alimentarla bien para que luzca bella desde dentro. Para conseguirlo necesitas tomar vitamina C, ya que esta sustancia ayuda a la producción de colágeno natural. Como ya sabes, el colágeno es la sustancia que contienen muchas cremas antiarrugas. Si lo produces de manera natural, las arrugas tardarán mucho más en aparecer.




3. No es pronto para comenzar con un contorno de ojos


A los 20 años normalmente no pensamos en arrugas y cuidado de la piel, pero es el momento perfecto para comenzar a hidratar y cuidar la zona del contorno de los ojos. Usa cremas especializadas y cuida esta parte de tu rostro para prevenir el envejecimiento prematuro.


4. Duerme 8 horas cada noche


Sabemos que entre los 20 y los 30 años una no duerme mucho. Ya sea por los estudios, por el trabajo o por el ocio, tendemos a recortar horas de sueño. Pero dormir ocho horas cada noche es una de las maneras más efectiva de mantener la belleza natural de la piel. Si por la razón que sea no lo consigues alguna noche, puedes seguir obteniendo beneficios si te pasas un cubito de hielo por el rostro para mejorar la circulación de los capilares faciales.


5. Reduce los jabones en tu rutina facial


En la década entre los 20 y los 30 años tendemos a usar jabones agresivos para eliminar el exceso de grasa que puede causar el acné. Pero esto no siempre es recomendable, pues los jabones antigrasa pueden resecar excesivamente su piel y alterar la película protectora que la recubre. Por eso, siempre que puedas, usa productos neutros, o simplemente agua tibia, para retirar la suciedad que se pueda acumular en tu rostro a diario. Eso, junto con las limpiezas y exfoliaciones semanales o mensuales, según tus necesidades, es más que suficiente para mantener los granitos a raya y asegurarse de que tendrás una tez bella durante mucho tiempo.