¿Qué es y qué hace un coolhunter?


El trabajo del cazador de tendencias consiste en explorar el mundo con una mirada fresca y diferente y encontrar patrones de comportamiento. Esos patrones le permiten saber qué quieren los consumidores, qué querrán y cómo lo llevarán. El coolhunter es la persona encargada de sondear su entorno y encontrar lo que será guay mañana. Los coolhunters no solamente viajan y toman fotos.


Es cierto que el primer paso de su proceso es captar en imágenes toda aquella información relevante. Pero las fotos por sí mismas sirven de poco si no se saben interpretar. Por eso los coolhunters trabajan siempre dentro de un equipo variado, compuesto por antropólogos, sociólogos, expertos en márketing, y sí, también en moda.


¿Qué hay que estudiar para convertirse en coolhunter?


La profesión de cazador de tendencias es mucho más exigente de lo que puede parecer a primera vista. Tener la visión, el talento, no es suficiente. También es esencial tener una amplia formación en moda, corte, confección o estilo. Saber de antropología, sociología, historia general e historia de la moda también resulta de enorme ayuda en el trabajo de coolhunter.


Hoy en día también existen cursos y titulaciones oficiales en Coolhunting. La mayoría de veces es necesario ir a estudiar al extranjero, pero en España también aparecen algunas opciones como el Postgrado en Trends Research de la Escuela Superior de Diseño de Barcelona.


coolhunter


¿El coolhunter nace o se hace? ¿Qué cualidades son necesarias?


El cazador de tendencias debe contar con un talento innato, pero también debe trabajar duro para formarse y conseguir ser un gran profesional. Para empezar, el coolhunter es una persona que se distingue de la multitud por su visión diferente e innovadora. Para encontrar y aprovechar las tendencias del mañana, debes saber mirar hoy, y separar la paja del grano. Interpretar los comportamientos de los consumidores ayuda a predecir las tendencias, es decir, las direcciones que tomarán los mercados en el futuro.


Por otra parte, el coolhunter debe conocer muy bien el campo en el que trabaja, ya sea la moda, la tecnología, los coches o el diseño de interiores. Ese conocimiento profundo permite interpretar hasta los más ínfimos detalles para extraer la valiosa información. Además, los coolhunters deben hablar por lo menos dos idiomas, el inglés y el francés. Cada idioma que se hable de más es un plus en esta carrera por saber hoy lo que se llevará mañana.


Los coolhunters fuera del mundo de la moda


La moda fue uno de los primeros sectores en adoptar esta profesión como esencial, pero hoy en día los coolhunters trabajan en contextos muy variados. Los cazadores de tendencias son necesarios en áreas de rápida evolución y cambio, como por ejemplo, la tecnología.


Las empresas quieren saber cuanto antes qué buscan sus consumidores para crear teléfonos móviles y gadgets que gusten al público y que se vendan lo mejor posible. Hay muchos ejemplos de coolhunters en diferentes sectores, y cada uno cumple su función de oráculo del siglo XXI que dicta e indica lo que se será cool muy pronto.